Un biológico que logra recuperar el estrés en soja

El producto se presentó en Aapresid y afirman que, al recuperar al cultivo de situaciones de estrés bióticos o abióticos, aporta ganancias superiores a los 60 USD/ha.

Con la presencia de Vikram Shroff, Co-CEO y Vice Chairman del Grupo UPL, se presentó Optimat en el Congreso de Aapresid 2023, una potente solución biológica desarrollada para la recuperación del estrés en soja. El producto se suma a un amplio portfolio de biosoluciones que la compañía viene sumando a su cartera de negocios globales. El lanzamiento estuvo a cargo de Rodrigo Ramírez, gerente general de UPL Argentina, y Diego Gandulfo, director de Marketing de la compañía en el país.

El nuevo producto recompone el metabolismo del cultivo de la soja y elimina los compuestos nocivos permitiéndole recuperarse y reducir el impacto en el rendimiento. Esta biosolución puede aplicarse en conjunto con herbicidas post emergentes como Fomesafen, también ante daños por deriva de 2,4-D y en distintas situaciones de estreses abióticos.

“La problemática del estrés en los cultivos se viene incrementando debido al  cambio climático. Cada campaña, la soja sufre situaciones de estrés térmico, lumínico (rayos UV), heladas, e incluso se ve afectada por errores de manejo como el uso de ciertos herbicidas, derivas o tanques sucios. Optimat es capaz de recuperar gran parte del potencial de rendimiento perdido, además de sumar kilos, ya que cubre al cultivo de situaciones de estrés que muchas veces no se ven”, argumentó Gandulfo.

“Además de su potente respuesta, una de las claves de este desarrollo es la estabilidad en los resultados obtenidos  en diferentes años, ambientes, variedades, suelos, etc. Esto se debe a que genera reservas bioquímicas para resistir los períodos críticos, regula la apertura y cierre de estomas y el transporte de agua. A su vez, mantiene activo el sistema de desintoxicación de la planta promoviendo la síntesis continua de glutatión, principal vía de detoxicación de las plantas. También forma complejos con acción antioxidante y equilibra rápidamente el contenido de clorofila”, desarrolló el director de MKT.

Una serie de ensayos realizados en 34 localidades entre los años 2018 y 2023 demuestran sus resultados. Allí, se pudo registrar que el uso de Fomesafen provocó una caída de rendimientos del 6%. En esos casos, el uso de Optimat permitió recuperar un 6,5% del rinde – lo “perdido” por la afectación del herbicida y un poco más-. En situaciones de estrés por deriva de 2,4-D, la caída de rendimiento promedió el 18% (575 kg/ha) y la recuperación fue del 7% (181 kg/ha).

Al medir la fitotoxicidad por herbicidas pre emergentes en tres regiones durante la campaña 2018/19, la caída de rendimiento fue de 5,6% (158 kg/ha) y el incremento tras su uso, del 5,2% (140 kg/ha).

¿Qué pasa en las aplicaciones preventivas? Ensayos realizados en 16 localidades en los años 2020/2023 arrojan incrementos del 6,2% (193 kg/ha) de rinde luego de la aplicación.

“Los estudios realizados indican que en más del 85% de los casos, se logra recuperar al cultivo de manera rentable. Esto habla de su estabilidad y poder de recuperación que se traduce en ganancias superiores a los 60 USD/ha para el productor”, concluyó Gandulfo.

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