Tecnologías de procesos: la reserva otoñal

La ganadería de cría tiene como desafío incrementar sus índices productivos. En este sentido, la correcta alimentación del rodeo a lo largo del año, es uno de los principales aspectos a mejorar, para lo cual disponemos de tecnologías de procesos que requieren de organización más que de grandes inversiones o gastos monetarios (tecnologías de insumos). La reserva otoñal es precisamente una de estas tecnologías que podemos implementar, que consiste en la acumulación de alimento para el ganado de cría.

¿Por qué y para qué implementar las reservas otoñales?

Porque con esta tecnología, se logra recuperar el banco de semilla de hierbas en el suelo, se incrementa el vigor de las plantas, que se traduce en mayor productividad /ha, lo que permite diferir parte del exceso de forraje  para que sea consumido en el invierno, cuando el crecimiento es del forraje es menor.

¿Cuál es el tiempo de descanso?

El tiempo de descanso depende de la condición del pastizal del potrero, para la zona centro norte entrerriana y para sus condiciones según resultados de a 10 años de ensayos en un establecimiento de la zona, se concluyó que, para otoños con pluviometría normales, aproximadamente 400 mm acumulado para los meses de febrero, marzo y abril, desde los primeros días de febrero durante 45 – 60 días, esos serian la cantidad de días suficiente para lograr una buena acumulación de pasto.

¿Cuánto pasto junto?

En el periodo mencionado en promedio se acumulan aproximadamente 1800 a 2500 kgMS/ha, lo que corresponde a 25 cm y 36 cm de altura respectivamente. (1 cm = 70 kg ms/ha, LEZANA INTA Paraná)

¿Para qué categoría de rodeo de cría es la reserva?

En principio para cualquier categoría. Por ejemplo en un establecimiento que busca mejorar su recría para reposición, (categoría importante en un rodeo de cría),  podrá ser un muy buen destino para su aprovechamiento.  Según dato de la Estación Experimental de INTA Mercedes,  se deben asignar 2500 kgMS/vaquilla para lograr ganancias de 200 – 250 grs/dia/animal. Si logramos estas disponibilidades de pasto (kgs ms/ha), con estas ganancias y una suplementación (proteica) podemos tener ganancias de 400 grs/animal/día, lo que permitiría entores de 20 – 24 meses.

Cabe aclarar que esta actividad si bien es importante, es parcial, ya que es solo una de las variables a considerar en la presupuestación forrajera, que es un plan de alimentación a corto o mediano plazo (6 meses). Se  debe tener en cuenta que para poder realizar la clausura de un potrero, debemos tener un adecuado balance forrajero general del campo, es decir adecuado equilibrio entre carga animal y receptividad general del predio, de manera que nos sobre forraje en el periodo que se realizará la clausura. Si esto no ocurre, será necesario conseguir forrajes externos al sistema, lo que generalmente resulta ineficiente desde el punto de vista económico, o bien resignar plano nutricional y perder eficiencia productiva.

Para más información: fonseca.juan@inta.gob.ar

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