SPS Anticipa: Sorgos y sojas para silos de calidad

SPS Anticipa la tecnología que se viene para los sistemas ganaderos de la Cuenca del Salado. La semana pasada, un grupo de productores y técnicos se dieron cita en San Miguel del Monte para ver cómo el productor Alfredo Evangelista innova con su intersiembra para silo.

Varias decenas de productores de la Cuenca del Salado e incluso de otras provincias ganaderas, se acercaron la semana pasada al Establecimiento La Franja, sobre la Ruta 215, a 6 km. de San Miguel del Monte (BA), para ver a campo, con demostración de picado incluida, el resultado de una estrategia de manejo que combina dos materiales (sorgo y soja) que intersembrados permiten obtener 45 toneladas de materia verde por hectárea y un silo de sorgo con 14 % de proteína, con una ganancia de entre 650 y 750 gr. por día en los novillos en pradera.
El planteo es llevado a cabo por el productor Alfredo Evangelista y resulta ideal para ganaderos y tamberos de la Cuenca, ya que les permite lograr alimento de calidad a bajo costo y realizar a campo la combinación proteica que se requiera para cada esquema.
 En una jornada convocada por SPS en La Franja, el Ing. Carlos Sosa, gerente de Desarrollo de la compañía semillera, hizo hincapié en la importancia que tienen las tecnologías de manejo agrícola en los sistemas ganaderos. “En un planteo agrícola, un nuevo maíz puede hacer que el productor gane un 3 % en rendimiento. Pero en un planteo ganadero, cualquier incorporación de tecnología que el productor haga para la producción de alimento introduce ganancias que se derraman en todo el proceso”, comentó.
 “Toda experiencia esa una pregunta que le hacemos a la naturaleza. Esta responde siempre con la verdad. Tenemos que ser vivos y ver qué es lo que le preguntamos”, dijo Sosa.

La experiencia
Muchos fueron los motivos que llevaron al propietario del establecimiento La Franja a apelar a la creatividad para bajar los costos de implantación, optimizar los referidos al silaje, incrementar la ganancia en kilos y minimizar los riesgos climáticos de una zona como la Cuenca del Salado, donde las lluvias realmente no abundan. Un ejemplo de esto son los 200 mm caídos en diciembre del año pasado, por primera vez en nada menos que 15 años.
Además de la seca, Evangelista tuvo que considerar otros factores a la hora de elegir el mejor planteo, como el terrible enmalezamiento que registra la zona, con especies como gramón o cebollín, lo que dificulta la aplicación de un herbicida para ambos cultivos. Esta realidad llevó al productor a identificar una de las claves de la experiencia: nunca trabajar en un lote que viene de pradera porque resulta “inviable” y sí hacerlo con un antecesor como la soja, que deja el lote bien limpio.
Despejado el comienzo, Evangelista decidió cuestionar entonces el modelo utilizado por los productores de la Cuenca, que “insisten con el maíz, a pesar de otorgar menores rindes con el doble de producción. Cuando se depende tanto del alimento, como sucede en el tambo o en sistemas de engorde, hay que apostar a la opción que más kilos de materia verde deje”, argumenta.
También los costos de implantación de uno y otro cultivo torcieron la balanza y los 142 dólares a favor del sorgo (vale 106 dólares sembrar una hectárea) contra el maíz (cuesta 248 hacer un RR) terminaron de impulsar esta experiencia, que ya lleva dos años.
Definido el cultivo sustituto del maíz, Evangelista entendió que debía agregar proteína al silaje para garantizar una correcta ganancia en kilos de sus animales y pensó en la soja, en una intersiembra, para poder picarlos con una misma máquina. Sembró dos surcos de sorgo granífero SPS 7070, de ciclo intermedio, con tanino, intercalados con otros dos de soja de Grupo IV largo, la SPS 4900.
Cuando el sorgo se encontró en grano pastoso y la soja entre R5 y R6, decidió picarlos juntos. A diferencia de lo que ocurre con soja sola (que luego se compacta) o con la intersiembra maíz-soja (que requiere ajustes permanentes del cabezal), con sorgo-soja, el picado se hace en forma uniforme, sin interrupciones.

Ganar espacio
Con la intersiembra sorgo-soja, este productor logró 45 toneladas de materia verde por hectárea y un silo de sorgo con 14 % de proteína – normalmente llega al 7 %-. Los novillos logran, en pradera, entre 650 y 750 gramos de ganancia de peso por día con este suplemento.
En la Franja se hace invernada de novillos, desde el destete hasta los 400/420 kilos, y vaquillonas para madres, además de recría de animales para tamberos de la región.
En engorde hay unos 1.300 animales, en 340 hectáreas. Evangelista siembra unas 35 hectáreas con sorgo-soja, que se traducen en 1500 toneladas de reserva que luego serán embolsadas y distribuidas en puntos estratégicos del campo de acuerdo adónde estén ubicados los rodeos.
Pero la necesidad del productor pasa hoy por ganar espacio para incorporar más animales al sistema, optimizar su negocio y garantizar una buena ganancia en kilos en forma sostenida en engordes a corral. Prueba de ello, fue un rodeo de novillitos, que luego de estar a campo 4 meses, con 45 días de encierre salieron gordos a la venta.

Calidad
Si bien la experiencia de Evangelista se limitó por el momento a un sorgo con alto tanino, para minimizar problemas con palomas y cotorras, el productor anticipó que analiza la posibilidad de ampliar la experiencia con sorgo blanco, con mejor calidad de grano.
“La idea es poder ir adaptando la herramienta y ajustándola a las necesidades de cada circunstancia que atraviesa el campo. Es un instrumento que da vía libre a la imaginación y que funciona”, sostiene el productor.

Más carne
Ganancia en peso: 650 a 750 gr/día, en período de 45 a 60 días.
Diferencial: conformación de proteína en el ganado.
Advertencia: no exceder 0,75% de kilo vivo, para no dificultar la digestión por demasía de proteína.

El proceso
Siembra: De una sola pasada, con una Erca de de doble cajonera, a 38 centímetros de distancia entre hilera y con una densidad normal para cada cultivo (6 kilos/ha de sorgo y 42 kilos de soja)
Fertilización: Previa cura e inoculación, se aplicaron 80 kg/ha de fosfato monoamónico (MAP).
Antecesor: Soja (limpieza del lote), no es recomendable salir de pradera.
Picado: sistema Kemper, de cuchilla redonda (no usar cabezales con puntones)

Proteína a pedido
Para el sistema de engorde que desarrolla Evangelista, el silaje de sorgo-soja intersembrados permite aumentar o disminuir la presencia de soja en las líneas de siembra, en función de la cantidad que se quiera de proteína. “Si voy al máximo y tengo todo soja, voy a tener un 20% de proteína, y 7% si no la incluyo. Pero entre el 20 y el 7%, tengo un abanico para lograr la combinación de silaje que necesite en el esquema”, explica el productor.
Precisamente, esta estrategia le permitió a Evangelista lograr un silaje para campo y otro para corral, y bajar los costos de preparación del alimento para el corral de terminación.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio

Suscribite

Recibí en tu correo nuestro newsletter semanal de noticias.

Verificado por MonsterInsights