Restricción de la UE condiciona la cosecha nacional

Europa prohibió la importación de granos y aceites que acusen residuos del insecticida fenitrotion. Esta restricción compromete un comercio de 3.000 millones de dólares, ya que afecta a todo el complejo oleaginoso argentino que destina la mitad de su producción a ese mercado.

La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) recuerda que en esta campaña no podrá utilizarse el fenitrotion en la poscosecha de girasol destinados a la Unión Europa. Desde enero de 2007, rige la prohibición de su uso en el mercado comunitario y su presencia en los productos importados de terceros países.
La Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) ha solicitado al SENASA dar de baja el registro de uso de fenitrotion para almacenamiento de granos y oleaginosas de manera temporal. Al mismo tiempo, las industrias están pidiendo a sus proveedores, productores y acopio, se abstengan de aplicar el fitosanitario sobre semillas de oleaginosas.
Desde ASAGIR aconsejan evitar el uso de este insecticida en granos almacenados y recomiendan a productores y acopiadores consultar con sus clientes el accionar adecuado de manera de evitar sanciones o restricciones en el comercio del girasol.
La restricción compromete un comercio de 3.000 M de dólares, ya que afecta a todo el complejo oleaginoso argentino, que destina la mitad de su producción a ese mercado.
El fenitrotión es un insecticida utilizado en poscosecha. La sustancia no es tóxica ni está prohibida en el país. Si para establecer la norma se tomara como parámetro los niveles de toxicidad, el problema no existiría, porque no existe tal nivel de toxicidad en los residuos de insecticidas contenidos en granos y aceites de origen argentino. Sin embargo, en muchos casos, la UE utiliza estas restricciones como medidas paraarancelarias.
Para ASAGIR, el tema reviste gran importancia debido a que gran parte del grano y aceite crudo de girasol se exporta a la UE, por ser el único mercado que puede pagar grandes diferenciales de precio con respecto a otros aceites como el de soja y el de palma (aceites mucho más baratos de producir). Considerando el total de las exportaciones de girasol argentino, normalmente el 80% del grano, el 20-40% del aceite crudo y más del 90% del pellet se destinan al mercado europeo. Si el grano y/o aceite de girasol argentino pierden este mercado, perderán una parte importante de su valor.

El problema
En general, se considera que el mayor responsable de la presencia de exceso de residuos de insecticidas en granos no es la aplicación a campo, sino la aplicación durante el almacenamiento del grano, en instalaciones de acopio, previamente al despacho a puerto o fábrica.  
El problema no sería grave si los insecticidas se aplicaran una sola vez, en la dosis recomendada. Pero dado el movimiento físico del grano, que puede pasar de un productor a un acopiador, del acopiador a un puerto y del puerto a una fábrica, ocurre que cada uno le pone “su dosis” de insecticida y se van sumando una tras otra. Además, no en todos los casos lo aplica la persona más idónea.
Todos los insecticidas tienen un ciclo de degradación y si el producto es aplicado justo antes del despacho, es más probable que esa semilla se muela, se corte y rápidamente se detecte el insecticida en los análisis efectuados.
Durante el proceso de molienda el insecticida se concentra en el aceite. Esto se debe a que la mayoría de los insecticidas de uso frecuente son solubles en los mismos solventes orgánicos utilizados en los procesos de extracción de aceite del grano, no hallándose rastros de ellos en las harinas proteicas.

Recomendaciones
Desde ASAGIR sugieren evaluar el uso de productos alternativos como el fosfuro de aluminio, gas que no produce efectos residuales, tomando en cuenta los riesgos que su aplicación puede producir en espacios no controlados.
También recomiendan usar los insecticidas en las dosis sugeridas en el marbete, por los fabricantes, evitando la sobredosis y especialmente las aplicaciones múltiples y realizar la aplicación con personal idóneo.
Un punto importante es contactar al comprador antes de la operación, ya que varias fábricas reciben grano con insectos sin cobrar la aplicación del insecticida.
Además, es necesario evaluar el tiempo de almacenaje, tanto para la elección del producto como para las dosis utilizadas y evitar el uso de dosis elevadas con productos de alto poder residual, para tiempos de almacenaje limitados, con una doble ventaja: menores costos de fumigación y menor nivel de residuos de insecticidas en el grano y  consecuentemente en el aceite crudo.

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