Prácticas recomendadas para un buen manejo de girasol

El pasado 23 de febrero se llevó a cabo una jornada sobre girasol en La Pampa, de la que participaron alrededor de 300 personas, entre productores, asesores y estudiantes.

En el encuentro, organizado por Atreu-Co Cooperativa Agropecuaria Ltda, con el apoyo de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) y Fertilizar AC, se compartieron, entre otros temas, ensayos de larga duración en estrategias de fertilización en el segundo año – 2022/23 maíz y ahora girasol. 

La jornada se desarrolló en tres estaciones, una acerca de nutrición y manejo de alfalfa, a cargo de técnicos del INTA; otra sobre estrategias de fertilización y manejo de la nutrición en girasol, donde expuso el Dr. Martín Díaz-Zorita, de Fertilizar AC y la Facultad de Agronomía de la UNLPam, y en la tercera, empresas semilleras presentaron sus materiales de girasol. 

En la parte de nutrición, el Dr. Díaz-Zorita expuso los resultados de la Red de Ensayos en diferentes secuencias y regiones agropecuarias argentinas, mostrando las diferencias entre lo frecuente y las prácticas recomendadas para media o alta producción, resaltando que las respuestas de la práctica actual de fertilización son del 10 % sobre el control sin fertilizar. Resaltó que la práctica habitual aporta a mejorar los rendimientos, pero aún dista de lo alcanzable al mejorar la fertilización con decisiones de media o de alta producción. En estos casos, el promedio de cultivos y regiones en más de 6 años de evaluación, permiten hasta duplicar las respuestas a la fertilización. 

En particular en el sitio donde se desarrolló la jornada, el especialista mostró cómo están las plantas de girasol en cada situación de manejo y destacó que, al corregir con suficiente con nitrógeno y fósforo (NP), las plantas muestran mejoras en el anclaje (más tamaño de raíces), hojas más grandes y oscuras (mejor aparato fotosintético), son más altas y con tallos más gruesos. Es clave analizar el suelo y actuar en consecuencia corrigiendo limitaciones nutricionales desde la implantación y acompañando anticipadamente el crecimiento del cultivo. 

“Todos estos indicadores muestran que las plantas crecieron más tiempo, y por lo tanto tienen mayor potencial productivo. Solo falta la cosecha – que se realizará en los próximos 10 días-, y por estimaciones que hicimos, esperaríamos mejoras de entre el 5 y el 12% por sobre la práctica frecuente, aún en un año complejo con limitadas precipitaciones”, afirmó Díaz-Zorita. 

Además, el experto dio a conocer los avances de estudios de nutrición y estructura (densidad y distanciamiento entre hileras de siembra), donde hay interacciones que sugieren que en girasol es importante para cuidar la implantación uniforme del cultivo y evitar bajas densidades porque se aumenta el riesgo de heterogeneidad de plantas y pérdidas de competitividad y de producción. 

La jornada finalizó con una exposición sobre perspectivas de mercado, de la mano del economista Iván Ullman.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print
Scroll al inicio

Suscribite

Recibí en tu correo nuestro newsletter semanal de noticias.

Verificado por MonsterInsights