Para Iriarte, la escasez de hacienda le pondría límites a las intervenciones del Gobierno en 2022

El feedlot está aportando menos kilos de carne al sistema y esto no parece que se vaya a revertir en el corto plazo. Para el analista de mercados ganaderos, "el gobierno va a hacer daño, pero la escasez le pondría límites". La evolución del mercado de hacienda hacia el 2022.

En su último reporte elaborado para la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas, el analista de mercados ganaderos Ignacio Iriarte se refirió a la situación actual del mercado de hacienda en el país y lo que se espera para el 2022.

“En términos reales, el valor de la hacienda hoy ya ha recuperado todo lo perdido desde el momento que hace cinco meses el gobierno le puso límites a las exportaciones. El sorprendente derrumbe de la faena de noviembre, que supera el 20% interanual, afirma las cotizaciones de novillos y vacas, cuya oferta es insuficiente para la capacidad instalada de la industria exportadora, y permite también la recuperación de las cotizaciones del ganado liviano de consumo y hasta del novillo sin papeles, la categoría más castigada por los cupos a la exportación”.

Destacó también que “el feedlot se beneficia con la suba de los precios de novillos y vaquillonas, pero la invernada se ha vuelto a disparar -nadie quiere tener pesos- y el maíz está mostrando una tendencia alcista en el mercado internacional; además, la suba local del grano se puede acelerar si se apura el ritmo devaluatorio. Las recrías se han alargado -o retrasado- y el feedlot está aportando menos kilos de carne al sistema y esto no parece que se vaya a revertir en el corto plazo”.

El mercado local y exportación
Subrayó que los márgenes de matarifes y carniceros -que están entre la espada y la pared- ya están ajustados al máximo. “Se resiste a ingestas por debajo de los 48-50 kg per cápita, y ese interés se expresa en el precio que está dispuesto a pagar el consumo por el novillito, el ternero o la vaquillona. La exportación está sufriendo la baja del Hilton y de los valores que paga China, pero todavía tiene una demanda internacional muy firme, y no encuentra suficiente cantidad de vacas y de novillos pesados”, puntualizó, al tiempo que se refirió a la intervención del gobierno nacional en el mercado de hacienda: “El gobierno va a hacer daño, pero la escasez le pondría límites. El año próximo se presenta con una oferta ganadera limitada, un consumo que no quiere bajar o achicarse más y una demanda internacional -superando el covid que se presenta excepcional”.

Costos
Iriarte explicó en su reporte que “entre noviembre del 2020 y noviembre del 2021 la inflación (IPC) fue del 51,8%. En el mismo período, el precio del ternero de invernada (180-200 kg) subió un 86% y el novillito (300-390 kg) en Liniers subió un 85,9%. En el mismo lapso el tipo de cambio se incrementó sólo un 24,8%, influyendo seguramente este atraso para que un índice ponderado de insumos ganaderos haya tenido un alza de “sólo” el 44%, es decir por debajo de la inflación oficial”.

Por otra parte, mencionó que “el costo del personal en los últimos doce meses se incrementó un 51,7%, o sea al ritmo de la inflación, mientras que el costo de una pradera ha subido un 54,4%, el de una hectárea de verdeo de invierno un 46% y el de una hectárea de silaje de maíz (implantación y confección), lo hizo un 58%. Bien por debajo de la evolución del IPC de noviembre a noviembre, subió el costo de hacer un rollo (25%), un tratamiento sanitario completo (29%), mientras que crecen bien por arriba del IPC el costo de un rollo de alambre (+136%), la urea (+198%), el fosfato diamónico (+119%) y el glifosato (+195%)”.

El maíz, esencial en cualquier planteo de engorde intensivo, ha subido de noviembre del 2020 a noviembre del 2021 sólo un 29%, resultado del atraso en el tipo de cambio oficial y de la intervención estatal en el mercado, combinado con la estabilidad de las cotizaciones internacionales.

“Si se toma como punto de partida el mes de noviembre del 2019, un mes antes de la llegada de la actual administración del país, se observa que en los últimos veinticuatro meses la inflación fue del 95%, un índice ponderado de insumos ganaderos creció un 124%, el novillito en Liniers un 204%, el ternero de invernada un 230% y el dólar blue un 200%. Debe observarse que el precio del ternero de invernada -en términos de dólares libres- ha pasado de u$s 1,39 en diciembre del 2019 -cuando comenzó la actual administración- a los u$s 1,50 en la actualidad, valorizándose esta categoría (el “bitcoin criollo”) por encima del dólar libre”, destacó el analista.

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