Panorama del negocio ganadero ovino

Un informe del Movimiento CREA analiza la evolución del sector ovino en el corto y mediano plazo, en las principales regiones productivas. También se presentan las expectativas locales para la ganadería ovina, a partir de un profundo relevamiento.

En Argentina, la ganadería ovina se concentra principalmente en las provincias de Chubut y Santa Cruz (46,3% del stock nacional). Le siguen en importancia la provincia de Buenos Aires, Río Negro, Corrientes y Entre Ríos.

La evolución del stock ovino desde 2009 a 2020, en términos generales, descendió gradualmente. En dicho período, la cantidad de ovinos se redujo -4,7%, pasando de 15,28 mill cab en 2009 a 14,57 mill cab en 2020. Si bien el stock bovino también presentó una disminución en el mismo período, ésta fue de menor magnitud (-2,8%), ya que pasó de 54,43 mill cab a 52,91 mill cab .

Según la FAO, China es el país con mayor número de cabezas de ovinos, y representa el 11,7% del stock mundial, seguido de India (5,3%) y Australia (4,7%). En el continente americano, se posiciona en primer lugar Brasil, con el 1,4% del stock mundial, sucedido por Argentina con 1,1%.

La evolución de la cantidad de cabezas bovinas y ovinas en la década de 2009 a 2019, indica que en los países orientales incrementó el stock de ovinos en detrimento de los bovinos. Mientras que, en Australia y Argentina, las variaciones son negativas para ambos tipos de ganado. Contrariamente a lo que sucedió en Brasil y en el mundo en general (TOT).

Participación de ovinos y bovinos por región en 2009 y 2020

Por otro lado, la evolución de los stocks provinciales fue dispar. Comparando el 2020 con el 2009, en la región Patagonia, la tendencia fue de reducción de ovinos (-2,6 p.p.) y relativa estabilidad en los bovinos (+0,2 p.p.), mientras que en la región BA-Litoral , el comportamiento fue positivo para ambos tipos de ganado (+1,2 p.p. en ovinos y +2,2 p.p. en bovinos). En el resto del país, la tendencia fue de incrementar el stock de ovinos y reducir el stock de bovinos (+1,2% y -2,1%, respectivamente). A pesar de las variaciones mencionadas, la relevancia de cada especie en las distintas regiones del país se mantiene relativamente estable.

En noviembre 2020, se consultó al Movimiento CREA, cuál había sido la variación de cabezas ovinas y bovinas respecto al año anterior, y cuáles habían sido los motivos. Los resultados obtenidos fueron que el 43% de las empresas de Patagonia disminuyeron el stock de ovinos. Dicha decisión fue motivada por las cuestiones climáticas y la depredación (de animales silvestres 7% y de animales domésticos -perros14%). Asimismo, el 70% de las empresas mantuvo el stock de bovinos.

En el caso de la región BA-Litoral, un menor número de empresas (33%) redujo la cantidad de animales, y los principales motivos fueron la inestabilidad del negocio y las dificultades para conseguir personal (RR.HH.). Sin embargo, se destaca que en esta región la mayoría de las empresas optaron por incrementar los stock de animales ovinos y bovinos, motivados por la mejora en dichos negocios (20-25% de las empresas).

CARACTERIZACIÓN DE LAS EMPRESAS
En cuanto a las características de las empresas, se denotan diferencias entre las región Patagonia y el resto del país. Dado que, hacia el sur de Argentina, predominan majadas más grandes. Por ejemplo, en dicha zona el 25% de los predios poseen majadas de 1.000 a más de 5.000 animales. Contrariamente, en la región BA-Litoral, el 97% de los establecimiento poseen majadas pequeñas (hasta 500 animales), similar a lo que sucede a nivel nacional (91%).

En lo referido al objetivo de los establecimientos que realizan actividad ovina, también existen diferencias entre regiones. Es así, en la región Patagonia el 67% de los predios persiguen un objetivo productivo-comercial, mientras que en la región BALitoral, sólo el 18% de los establecimientos tiene una meta productiva-comercial, y a nivel nacional el 30% de los establecimientos. A su vez, en los establecimientos con objetivo productivo-comercial, la principal orientación6 es la mixta (combinada). En segundo lugar, la orientación varía según la región.

En Patagonia prepondera la dedicación exclusivamente a la lana, siendo apenas 4% las empresas que se orientan exclusivamente a la carne. En tanto, en la región BA-Litoral, prevalecen las empresas orientadas exclusivamente a la carne. Nuevamente, en el Movimiento CREA se replica lo que ocurre a nivel nacional, siendo aún mayor la participación de empresas con orientación mixta.

PRODUCCIÓN DE LANA
Según los datos de la Federación Lanera Argentina (FLA), el stock de ovinos laneros registró una fuerte contracción (-19,2%) entre 2009/10 y 2011/12. Consecuencia de la persistente sequía entre los años 2007 a 2011, con anomalía de precipitaciones entre -40% a -60% por debajo de la media, sumado a las erupciones de los volcanes Chaitén en 2008 y Caullé-Puyehue en 20119

Luego, la cantidad de cabezas ascendió de forma gradual hasta 2017/18, y en los siguientes dos ciclos disminuyó, posiblemente asociado a condiciones de escasas precipitaciones. Finalmente, se estima que el stock se recupere en 2020/21, y alcance un valor similar al de la década anterior (12,6 mill de cabezas).

Respecto a la producción de lana, la tendencia es análoga al stock ovino. Gravemente afectada a inicios de la década por los depósitos de ceniza volcánica (-13 mil t de lana), se estabiliza y alcanza una mejora en 2014/15 con una producción de 46 mil t. Para luego descender a 40,7 mil t en 2018/19, debido a la conjunción de factores de climáticos y nutricionales que contribuyen a incrementar las diferencias de peso entre lana sucia y lavada. En las dos últimas zafras, se comenzó a revertir la situación (+9,6%), acompañado el incremento en cabezas de ganado. Sin embargo, la producción estimada para 2020/21 (44,6 mil t) se ubica aún por debajo de 2014/15 (-1,4 mil t) y muy por debajo del pico de producción del decenio pasado (-12,4 mil t).

Se destaca que los depósitos de ceniza reducen la disponibilidad de agua y forraje, modifican el comportamiento de pastoreo, generan desgaste dentario, y mortalidad de 20 a 50% del stock. Asimismo, las cenizas reducen el peso del vellón limpio, el rinde al peine, y la resistencia a la tracción por al menos dos años desde la erupción.

La participación de lana según su calidad se vio afectada en los años subsiguientes a la erupción volcánica de 2011, donde la relevancia de la lana fina se redujo cerca de 10 puntos porcentuales, e incrementó en el mismo orden la participación de la lana mediana. En los últimos 5 años, la participación de las calidades de lana retornó a valores pre erupción

El precio de referencia interno de la lana fina (20 micrones12), en lo que va de 2021, se ubica en 4,41 USD/kg, significando una mejora de +17,9% i.a. Sin embargo, se ubica -2,76 USD/kg por debajo del pico registrado en 2018. En tanto, el precio de la lana mediana (27 micrones13) es de 1,99 USD/kg, y en el promedio del primer trimestre de 2021 se mantuvo relativamente estable en comparación al año anterior (+2,7%). Se resalta que el precio de la lana mediana se comportó de manera más uniforme que el precio de la lana fina.

El consumo interno promedio de lana en el ciclo 2009/10 a 2020/21 es cercano a las 2.000 mil t en base sucia, con algunas excepciones (máximos de 3.000 t y mínimos 1.000 t de lana), el valor se mantiene relativamente constante a lo largo de los años.

Por su parte, las exportaciones de lana muestran una caída de -17,5 mil t entre 2010/11 y 2011/12, que se correlaciona con el mayor consumo a nivel nacional, y luego se estabilizan en torno a 40 mil t. Al igual que en el mercado interno, las dos últimas campañas registran reducciones en los volúmenes destinados al exterior, principalmente en 2019/20 donde la disminución fue de -10,5 mil t, ubicándose en las cantidades mínimas históricas.

Para la presente campaña aún no hay estimaciones oficiales, pero los datos aportados por FLA del acumulado de ventas de la presente campaña indicarían que podría esperarse reducciones. Dado que en los volúmenes exportados de jul20 a mar-21, se encuentran en los valores más bajos de las últimas 5 campañas. Si además sumamos el incremento esperado en el consumo interno, es posible que haya un menor volumen destinado al comercio exterior.

Respecto al tipo de producto exportado, en el promedio de la década, el 71% corresponde a productos con algún grado de industrialización, siendo la mayor participación de lana peinada, blousse, y subproductos14 (64%). Dicha relevancia se mantiene estable en el período analizado, con excepción del año 2011/12, donde la participación de los productos con mayor grado de elaboración fue aún mayor. Considerando las exportaciones en los 9 meses transcurridos de la campaña 2020/21 (jul20 a mar-21), la participación de productos sería similar a la tendencia del decenio.

Los principales compradores de lana argentina de 2009/10 a 2020/21, son China, Alemania, e Italia, que juntos representan en torno al 60% del volumen comercializado. Seguidos de México, Turquía, Perú, Uruguay, y República Checa, donde el conjunto de estos países tiene una participación cercana al 25%.

En el ciclo 2009/10 a 2020/21, el precio del total de los productos laneros argentinos exportados registra una tendencia similar al precio de referencia interno de las lanas finas (20 µm). A su vez, en los próximos meses se podría esperar una mejora en los precios, de acompañar el ascenso de precios que muestran los valores de referencia del mercado internacional a mar-21 y los valores futuros.

No obstante, se deberá estar atentos al comportamiento de estos precios, ya que podría cambiar la tendencia. Las proyecciones de oferta 2020/21 de Australia16 estiman que los volúmenes se encontrarían en valores similares a los de 2018/19, y por encima de los registrados en 2019/20. Debido a que el menor stock de ovinos (-7,7 mill cab 2020/21 vs 2018/19) podría llegar a ser compensado con el mayor rinde de lana por cabeza (+7,3%, de 4,13 a 4,43 kg/cab), si el clima acompaña a la zafra.

PRODUCCIÓN DE CARNE OVINA
La faena de ovinos en nuestro país presentó una reducción marcada (cerca de 500 mil cabezas) entre 2009 y 2010, que continuó hasta 2013, alcanzando un mínimo de 770,5 mil cabezas. Posteriormente, se registra un aumento en 2014-2015 (en promedio de +6,1% vs 2013), y otro salto en el período 2016-2020 (en promedio de +13,5%), donde la faena de ovinos se estabiliza entre 900 a 950 mil cabezas. En el caso de la oferta de carne ovina, se registra un descenso continuo de 2009 a 2018, que pasó de 83,4 mil a 49,1 mil t res con hueso. En los últimos dos años, se visualiza una leve mejora, ya que la oferta promedio se ubicó entre 53,0 a 53,5 mil t res con hueso (+8,7% en promedio vs 2018).

El consumo de carne ovina en Argentina es muy bajo en comparación al consumo del resto de las carnes. Los kilos per cápita de carne ovina en el período 2009-2020 se ubican en el rango de 1,06 a 1,86 kg/hab/año. Por su parte, el promedio de consumo por hab/año del resto de las carnes es de 57,4 kg de vacuna, 40,5 kg de aviar, y 11,1 kg de porcina.

Si bien el consumo de carne ovina comparado con el consumo del resto de las proteínas es bajo, el mercado interno es de suma relevancia para el sector. En el promedio del 2009 a 2020, el 94% de la oferta se destina al consumo local, y el porcentaje restante a exportación. A feb-21 el volumen acumulado exportado (654 t) está dentro de los más altos registrados en la década (el máximo es 1.184 t en 2010)

El principal destino de la carne ovina argentina entre 2009 y 2020 es Brasil, seguido de España, Reino Unido y Países Bajos. Entre los cuatro países componen cerca de la mitad del volumen exportado.

En cuanto al precio de la carne ovina exportada se puede ver que el mayor valor se obtuvo en 2011-2012 (en el rango de 5.000 a 5.700 USD/t), y luego disminuyó y se posiciono cerca de 4.000 USD/t. A partir del 2016 hasta los primeros dos meses del 2021, se registró un salto de precios que colocó el valor de la carne ovina en el rango de 4.500 a 5.000 USD/t. Habrá que estar atento al mercado internacional ya que el principal productor y exportador (Australia) prevé que la oferta de carne ovina continúe baja (y los precios en alza), debido a la decisión de los productores de priorizar la recuperación del stock, pero podría haber cambios si las condiciones climáticas acompañan e incrementa la producción .

En el plano local, el precio de las categorías de la hacienda ovina19 tienen una tendencia similar entre ene-18 y feb-21. En todos los casos, se registra un pico de precios en la primavera de 2018, para luego descender y estacionarse durante 2019. Finalmente inicia un proceso de recomposición de precios a mediados de 2020. Sin embargo, los valores registrados en el primer trimestre de 2021 indicarían que las categorías vuelven a perder valor, con excepción de la oveja refugo. Es posible que parte de la baja en los valores de la hacienda se deba a la mayor oferta de animales generada por las condiciones de sequía ocurridas a fines de 2020 e inicios de 2021. Según la encuesta SEA CREA de mar-21, la sequía afectó al 81% de las empresas ganaderas ovinas del Movimiento. Y la principal estrategia realizada para hacer frente a esta situación, fue incrementar las ventas.

EXPECTATIVAS DEL NEGOCIO
Las expectativas para los próximos 4 meses difieren según el producto y la región. En la Patagonia, una mayor cantidad de empresarios esperan que el precio de la lana esté por encima del actual, mientras que la mayoría considera que el precio de la carne se mantendrá sin variación. En tanto en BA-Litoral, las expectativas son más favorables para el precio de la carne y estables para la lana. En cuanto al resultado económico de las empresas, en Patagonia tienen mayor incertidumbre, ya que los porcentajes de empresas creen que el resultado mejorará y empeorarán son equivalentes. Mientras que en BA-Litoral, la mayoría espera que el resultado se mantenga sin variación.

Como bien se detalló a lo largo del informe, el sector de la ganadería ovina a pesar de ser una actividad tradicional en las provincias del sur de nuestro país, y que viene creciendo en las provincias de Bueno Aires y de la región del Litoral, tiene posibilidades de expandirse y posicionarse como una producción proveedora de carne con proteínas de alto valor biológico, equilibrada en grasas y que aporta minerales esenciales20, considerando el bienestar animal y las buenas prácticas. Como así también de lanas como única fibra animal natural, y biodegradable.

No obstante, el sector ovino tiene desafíos. Uno de ellos es lograr la continuidad de los Programas para la Promoción del Consumo de Carne Ovina y para el Mejoramiento de la Calidad de Lana (PROLANA), logrados y solventados mediante el Fondo para la Recuperación de la Actividad Ovina (FRAO) creado por la Ley Ovina. Actualmente (abr-21) el plazo estipulado para el funcionamiento del fondo se encuentra vencido, y se espera el tratamiento legislativo del proyecto de ley generado en el marco de la Mesa Ovina Nacional . Un segundo desafío es lograr la inserción de la carne ovina en el mercado local con una mayor presencia, regularidad y visibilidad en las góndolas, junto con presentaciones prácticas (cortes más pequeños y/o sin hueso). Y como tercer desafío, es promocionar las exportaciones de los productos ovinos, considerando que, en los mercados internacionales, se espera una mayor demanda de proteína animal, en línea con el crecimiento de la población y de los ingresos de las clases medias, junto con la persistencia de la Peste Porcina Africana en China, y la escasez de competidores.

En esta línea, el Centro de Comercio Internacional (ITC por su siglas en inglés), tiene identificado oportunidades de exportación por producto y país. Como se puede ver, para la exportación de carne ovina, Argentina tiene que desarrollar relaciones con China, EE.UU., y el Medio Oriente para colocar sus productos, como así también mejorar las relaciones existentes con Brasil y Alemania.

Para el caso de la lana, el panorama del potencial de exportación es significativamente mejor que en la carne, pudiendo lograr alcanzar de 60 al 70% del potencial en los mercados italiano y chino. Pero debe mejorar las relaciones comerciales con el resto de los países. Más aun, considerando las preferencias de los consumidores por lograr impactos positivos en el cambio climático, y la posibilidad de generar una economía circular.

Fuente: Informe microeconómico CREA – Coordinación: Esteban Barelli

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