Nutrición balanceada y novedades genéticas en Girasol

Fernando García dio pautas para la fertilización del girasol, empezando por la recomendación de una nutrición balanceada con nitrógeno (N), fósforo (P), azufre (S) y boro (B), siempre a partir de un análisis del estado nutricional del lote y teniendo en cuenta la historia de cultivos y su ambiente.

“El nitrógeno es la bala de plata en la nutrición de cultivos”, sostuvo Fernando García.

Para el caso del oleaginoso, mostró datos de 18 ensayos en el sudeste bonaerense realizados por INTA-FCA Balcarce.

“Se realizaron con respuestas de 700 kilos promedio a la aplicación de 80 kilos de nitrógeno; es decir, que explican casi 9 kilos de grano por kilo de N aplicado”, señaló.

“El costo hoy está en 2 kilos de girasol por kilo de N, por lo que el retorno de la inversión es de 4 o 5 a uno”, señaló García.

“El cálculo debe salir de la relación entre el rendimiento objetivo del cultivo que, en el sudeste bonaerense puede ser entre 3.500 y 4.000 kilos por hectárea, y la disponibilidad de N a la siembra”, comentó.

“El ajuste de esta curva muestra un nivel crítico de entre 96 y 116 kg/N/ha, dependiendo del proceso de mineralización del suelo”, añadió.

En relación al fósforo, el Dr. García ilustró que la respuesta a las aplicaciones va desde 20 a 45 kilos de girasol por P aplicado.

“Con costos de 5 a 7 kilos de girasol para pagar un kilo de P, la tasa de retorno de la inversión es de hasta 10 a 1”, explicó el investigador.

Para la toma de decisión sobre la dosis, dijo que hay que tener en cuenta que el rango crítico de presencia del nutriente en el suelo es de 12 a 14 partes por millón (ppm).

“En general, para todos los cultivos hay que llevar a los suelos a 20-25 ppm de P en la capa superficial”, precisó.

El Dr. García también dijo que el azufre en girasol siempre da un plus de rendimiento, especialmente con respuestas en suelos con niveles de sulfato menores de 6 ppm.

Asimismo, recomendó como buena práctica de manejo planificar la reposición de azufre en los lotes con venían con deficiencia.

En relación al boro, el especialista señaló que es un micronutriente con larga historia de deficiencia para girasol en los suelos del oeste bonaerense. “Hay respuesta a las aplicaciones que van desde 300 a 400 kilos considerando umbrales de B en suelo que varían entre 0,5 y 1 ppm en los primeros 20 centímetros”, explicó.

“La nutrición balanceada es necesaria para lograr altos rindes y mayor rentabilidad en todos los cultivos. Y el girasol no es excepción”, cerró García.

Daniel González Pippo, líder de investigación de girasol de Nuseed, contó que la empresa desarrolla híbridos de girasol con germoplasma de Australia (país de origen de la firma), California y Serbia, a la cual le han sumado las variantes de Argentina.

“El objetivo de nuestro programa es lograr semillas de alto rendimiento y alto contenido de aceite; buen comportamiento sanitario y agronómico, y con tecnología Clearfield y Clearfiled Plus”, sostuvo.

González Pippo explicó que la producción de semillas en la Argentina está orientada a abastecer el mercado local y, también, el de Brasil, Bolivia y el Este europeo. Para esto cuentan con 3500-4000 surcos implantados en ensayos, más otros 1.000 en contraestación en los Estados Unidos. “Esto permite hacer dos generaciones anuales”, aclaró.

También señaló que en cada desarrollo emplean marcadores moleculares para detectar genes de interés. Y que cada año logran entre 800 y 1.000 híbridos nuevos, de los cuales sólo entre 10 % y 15 % continúan en evaluación.

En cuanto a los híbridos de este campaña, Mariano Gómez, gerente zonal de Nuseed en el sudeste y sudoeste bonaerense, dijo que el nuevo híbrido de la firma, el Nusol 4145, de ciclo intermedio, es ideal para las regiones del centro, La Pampa y sur de provincia de Buenos Aires, para enfrentar a phomopsis y verticilium y posición de capítulo muy descendente.

También aludió al Nusol 4170 CL Plus, para todas las zonas, de gran estabilidad y potencial productivo. “Tiene capítulos con bracteas muy apretadas para evitar ataques de pájaros y muy buena sanidad frente a phomopsis”, señaló. (Prensa Mascom).

La molienda de girasol de enero-mayo 2021

A pesar de la fuerte baja registrada en la superficie y producción del girasol temprano o primicia, que ingresa en el mes de diciembre desde el NEA, la molienda de girasol en el período enero-mayo del corriente año alcanzó un total de 1,487 millones de toneladas.

En igual período de la campaña previa, la molienda total acumulada llegó a 1,312 millones de toneladas.

Los excelentes precios que se llegaron a pagar por el girasol disponible, superando ampliamente los 500 U$S/Ton, fueron el principal motivo de la mayor oferta y el mayor volumen de ventas por parte del productor y la consecuente mayor molienda.

Por Guillermo D. Rueda – Publicado en el portal del diario La Nueva www.lanueva.com

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