Lácteos: África, como oportunidad y un escenario global desafiante

“Argentina tiene grandes oportunidades ante un escenario mundial donde la producción de los principales países lecheros está estabilizada o viene en caída”; señaló Jorge Giraudo, director ejecutivo del OCLA, quien además propuso mirar al continente africano como un mercado emergente para exportar lácteos.

En el marco del Simposio de Tecnología de Lácteos que se desarrolló en la expo TodoLáctea, el director del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, Jorge Giraudo compartió sus percepciones sobre la lechería de la región y en los diferentes mercados mundiales.

El analista precisó que “Argentina tiene grandes oportunidades ante un escenario mundial donde la producción de los principales países lecheros está estabilizada o viene en caída” y acotó: “Durante el año pasado, en el mundo se produjeron 760.000 millones de litros de leche y que de ese valor, sólo el 12% se exporta entre países”.

Remarcó entre muchos datos interesantes, que desde hace más de diez años,  tanto la lechería de Europa como de Nueva Zelanda están estabilizadas, no crecen. “En el caso de Australia hace ya casi 20 años que viene cayendo”, sostuvo. Añadió además que los principales exportadores de leche están creciendo a una tasa de tan solo el 0,2%.

“El único que crece en forma sistemática es Estados Unidos aunque con menos vacas y tambos. El 85% de lo que producen lo consumen, por lo que sólo exportan el 15%”, continuó.

Al respecto, Giraudo reconoció que “hay un déficit en la producción. Deberíamos producir el doble para abastecer el consumo de una población que crece”. Asia produce el 91% de lo que consume, Africa, el 85% mientras que Nueva Zelanda produce tres veces lo que consume y por eso lo  vende al mercado internacional, ejemplificó.

En el caso de América Latina, Giraudo dijo que “tenemos un nivel de autosuficiencia del 102%, quiere decir que nos sobra 2%, si miramos la foto global, pero si lo miramos en particular, Uruguay produce 669 litros por habitante /año (tres veces lo que consume) por eso exporta el 72% de su producción; Argentina produce 263 litros por persona y tomamos 190, por lo que exportamos 30%, mientras que países como Chile, Brasil y Colombia son totalmente deficitarios”.

Por otro lado, el director ejecutivo de Ocla, recordó que todos los productos lácteos pueden ingresar a China con arancel cero y que ante este escenario mundial, “una Nueva Zelanda estabilizada o cayendo con un mercado asegurado, no va a existir compitiendo en el mundo en un mercado que no sea China y algo del sudeste asiático”.

Hacia donde mirar
Ante esta realidad mundial, Giraudo planteó la necesidad de mirar hacia mercados como el africano. “El mayor continente con déficit es África. Tenemos que verlo de una forma diferente y no con la mirada que estamos acostumbrados porque es una región que tiene millones de habitantes y déficit”, precisó.

Lograr una visión compartida
Giraudo manifestó además que “el fenómeno de concentración productiva se está dando en todas partes del mundo, aunque las restricciones ambientales son cada vez son más fuertes en países europeos; los costos de producción han subido notablemente reduciendo ampliamente la renta de las fincas, solo Argentina y Nueva Zelanda producen a precio promedio mundial de la leche a largo plazo. También preocupa la falta de continuidad familiar, algo que pasa en la Argentina pero mucho más en Europa, inclusive con programas que incentivan a los productores a que salgan de la actividad”.

Ante este escenario mundial, el analista de mercados lácteos aseguró que “Argentina es uno de los países que puede abastecer la demanda de crecimiento, pero para eso es necesario lograr una visión compartida del diagnóstico, pero se hace imposible si tenemos un mal diagnóstico o visiones diferentes acerca del problema que tiene la cadena láctea”.

Finalmente Giraudo aseguró nuestro país es uno de los mejores dotados de ventajas comparativas naturales y que de ahora en más pueden cambiar las ventajas competitivas, de las que carecía.

“Es necesario mejorar el tipo de cambio para exportar. Si la Argentina lo logra, esa oportunidad de la lechería va a generar la llegada de mayor flujo de capital para invertir en el sector lácteo e industrial”, expresó.

La mirada de un analista europeo
Giraudo se apoyó en los aportes de especialistas desde Europa y los Estados Unidos. El analista de mercado europeo, el italiano Mirco De Vincenzi (Clal.it / Centrale Alimentare del Latte di Milano) expuso su mirada sobre el contexto productivo en esta región del mundo y observó un panorama desafiante para el futuro próximo en este continente.

“2023 se ha reducido la producción debido a una caída del precio en el segundo semestre y las exportaciones de la leche luego de un pico de producción alto en 2022. En Alemania se registra una disminución del número de vacas en los rodeos lecheros y con ello una caída de la disminución y lo mismo se observa en Holanda e Irlanda, gran productor de manteca.

En Francia se ha recuperado la producción en este último período y en Italia mejora un poquito luego de un 2022”, trazó el especialista.

De Vincenzi adjudica a los incrementos de costos de la alimentación, de la energía, el aumento de las tasas de interés y las regulaciones ambientales con objetivos muy duros para el año 2030. Se espera una contracción en la oferta europea de leche sumado a un cierre de tambos, adelantó el analista.

En el último período el consumo de queso se sostiene, tanto de quesos blandos como de quesos para rallar. Se observa una reducción de leche para consumo en la familia y aparecen sustitutos.

A nivel mundial el panorama se aproxima a un freno, con un incremento de los costos del transporte. Desde Europa se exporta hacia Oriente y África, con un problema que agrava la llegada de productos por el conflicto en el Mar Rojo.

En Estados Unidos hay otro horizonte
A su turno, la analista Mónica Ganley realizó una evaluación del escenario productivo lácteo desde los que ocurre en los Estados Unidos, como eje de un bloque que participa activamente en el comercio de este noble producto.

“En primer lugar y teniendo en cuenta los objetivos de sustentabilidad planteados para el 2030, el gobierno de los Estados Unidos se muestra más flexible en la aplicación de regulaciones en comparación con lo que se observa en Europa”, describe la especialista. En concreto, las autoridades americanas han dejado en mano de los mismos productores el diseño de un plan que contemple los compromisos medioambientales y con ello se reducen sensiblemente.

De todos modos los desafíos siguen presentes. Los mismos problemas que acucian a los productores lecheros europeos en relación a incrementos de costos de alimentación, energía y la inflación, un fenómeno que cuesta que vuelva a la normalidad.

Contó Ganley que se observa un menos consumo de lácteos en restaurants y hay una mayor propensión a evitar salidas gastronómicas.

“Soy optimista respecto a las exportaciones a pesar de los bajos registros del año pasado. Hay inversiones en las industrias y creemos que la producción va a acompañar este proceso. Creo que Estados Unidos va a crecer en el rol exportador, particularmente en envíos de quesos a México, un mercado muy importante para nuestro país”, relató la analista.

Señaló además que si bien las exportaciones de commodities lácteas siguen con panorama muy firme, puede observarse una tendencia creciente en las exportaciones de productos con un mayor valor agregado.

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