La mejora permanente y los nuevos usos mantienen a la alfalfa como mejor opción

La alfalfa tiene virtudes que la colocan como un alimento ideal en la ganadería y la lechería pero a su vez es un cultivo muy capaz de capturar dióxido de carbono. Conozca qué dijo el experto estadounidense Dan Undersander en las JONAlfa 2021.

Alfalfa: vegetal amigable con agentes benéficos de la naturaleza, con una gran cantidad de eventos nuevos que multiplican cantidad y calidad de pasto y asumen nuevas prestaciones. Bien podría ser una síntesis de la presentación del ingeniero Dan Undersander, en las Jornadas Nacionales de Alfalfa 2021 organizadas por el Instituto de Ciencias Básicas de la Universidad Nacional de Villa María y el Grupo Todoagro en el mes de noviembre.

Ya retirado y portador de una trayectoria que incluye muchas investigaciones y cientos de publicaciones sobre este noble cultivo. Con activo recorrido en la empresa privada y en la Universidad de Wisconsin (EU) expuso sobre el presente y el porvenir de este cultivo puntal en la producción lechera y ganadera.

“Tenemos novedades importante sobre nuevos eventos en alfalfa, también disponibles en Argentina, y me estoy refiriendo a la variedad RR que creo que es un desarrollo fabuloso que ha mostrado prestaciones beneficiosas cuando el año de siembra no es normal climáticamente. Mejora la implantación y enfrenta mejor a los competidores”.

Undersander aseguró que los herbicidas tradicionales actúan de modo tal que promueven un estrés que hace perder rendimiento en el segundo corte en casi ¼ de tonelada de pasto.

“Y es otro evento importante que ya está disponible en EU es la variedad HarvXta, con bajo contenido de lignina que promueve una mejora sensible en la digestibilidad y con una alta calidad en cosecha a término y cosecha tardía”, señaló y le puso cifras a la mejora: “100 kilos más de pasto por día por hectárea con intervalos de corte más extendidos que pueden ir de 28 a 35 días con mayores rendimientos”. El especialista aseguró además que con intervalos más largos se podrán tener una mejor producción en momentos de clima más frío pues la planta se recompone mejor en un período más extenso de tiempo.

El experto asumió que esta variedad tiene un mejor comportamiento en las prestaciones de calidad y cantidad en momentos donde las condiciones climáticas (lluvias) demoran por unos días el ingreso de las máquinas forrajeras.

Nuevos eventos, mejor manejo tras más eficiencia
Undersander se refirió a un prometedor aporte que puede realizar otro evento que va creciendo en adhesión por parte de los productores y que es el uso de taninos en variedades de alfalfa de tal modo que favorezcan el aumento de la proteína by pass. La alfalfa tiene mucha proteína cruda si se está cosechando cuando el botón floral tiene desarrollo medio, y esa proteína cruda es aproximadamente de un 20% y por lo tanto no se aprovecha una buena parte de ella que termina degradándose en el rumen, “y por ello la idea de adjuntarles algunos taninos a esa proteína de tal modo que una buena parte de ésta pasara de largo la acción ruminal y se dirigiera al estómago, incrementando los beneficios”, apuntó el especialista, y aseguró que hay datos de que la presencia de taninos mejora el pastoreo de alfalfa reduciendo el “empaste” que se tiene con las variedades tradicionales.

“Otro de los eventos en el que se ha trabajado mucho en estos últimos años es el que mejora la capacidad de retención de hojas en el proceso de henificación”, razonó el investigador y adjudicó esta debilidad a que durante años se puso el acento en la materia seca y se descuidaron las pérdidas que se producían en los movimientos de las plantas, “y allí es donde residen la mayor parte de las proteínas y la energía”, sostuvo. Undersander contó que algunas empresas americanas están ofreciendo variedades que aseguran un porcentaje de hojas, y señaló que en un corte temprano las hojas deberían ser la mitad del pasto obtenido, cantidad mínima que debiera conseguirse en los cortes sucesivos. El expositor citó estudios que indican un 10% de pérdida de hojas en cada corte.

Otra novedad tiene que ver con la siembra de la alfalfa junto al maíz, con la idea de plantar los dos cultivos juntos, pudiéndose cosechar el maíz para ensilado y luego cortar la alfalfa. “Por supuesto dependerá que el clima así lo posibilite, con variedades de ciclos cortos e intermedios. La idea es sembrar unas 69 mil o 79 mil plantas de maíz por hectárea y habrá que elegir una variedad de alfalfa acorde a esta estrategia”, aconsejó.

“En otras de las ideas que trabajamos y creemos que estará disponible muy pronto es la de deshojar la alfalfa y se lo hace utilizando un deshojador que toma la parte superior de la planta y puede ensilarse con un poco de maíz para que absorba el exceso de humedad”, recomendó y aseguró que con este manejo se logra un alimento de alta calidad en todos los cortes. Undersander dijo que la otra estrategia es incorporar los tallos manufacturando pellets que se ofrecen al mercado con más de un 80% de eficiencia y una reducción sensible del efecto invernadero.

Mejora y nuevos usos de la alfalfa
“Nos es disparatado pensar en una alfalfa bien tupida de un metro y medio de alto con incorporación genética para retención de hojas y con una estructura biotecnológica que ayude a mantener su estructura. Con esto podemos incrementar el intervalo de corte de 60 a 80 días con alto rendimiento y una calidad consistente”, avizoró el especialista.

En otra parte de ponencia Undersander se refirió a los nuevos usos de la alfalfa, en lo que regularmente no se piensa y apuntó que “uno de ellos es la remediación del suelo a partir de la captura de gases tóxicos a partir de la absorción de metales pasados que la alfalfa degrada a partir del exudado de las raíces”. Para ejemplificarlo el ponente aconsejó la siembra de alfalfa en lotes donde hubo esparcido de químicos como una estrategia de “limpieza” del suelo.

Otras de las nuevas prestaciones de la alfalfa tienen que ver con la producción de etanol.

Diversos estudios proponen la alternativa a la clásica estrategia de utilizar maíz o caña de azúcar para producir la glucosa, base de constitución del etanol y sustituirlos por fibras de alfalfa y producir la xilosa con la que, a partir de una fermentación microbiana podremos conseguir energía o combustible etanol.

Otra prestación novedosa de la alfalfa es la destinada a producción de proteína para consumo humano o animal a partir de la presencia de betacarotenos, que son pigmentos con capacidad antioxidante muy nobles en la alimentación, o la luteína que ayuda a mantener la salud ocular.

“La alfalfa es muy rica en proteína, en minerales, en varias vitaminas y en la producción de ciertos aminoácidos que son esenciales para la vida humana”, describió y la comparó sin desventajas a las virtudes que tiene la soja en este sentido. Y la incluyó como un vegetal ideal para la sustitución de proteína animal en la manufactura de hamburguesas.

También anotició al público conectado que la alfalfa tiene altas virtudes en la producción de papel de fibras largas para embalaje a partir de las cualidades del tallo y la fabricación de enzimas con destino a la industria farmacológica, para higiene, tableros, colas adhesivas, entre muchas otras posibilidades de destino de este noble cultivo.

Por Osvaldo iachetta / Redacción Todoagro

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