El trigo argentino según pasan los años

La evolución del mejoramiento de boca de los semilleros. La adaptación del trigo a bajas condiciones de humedad es uno de los grandes ejes de trabajo. La búsqueda de mayor rendimiento es el desafío de todas las empresas.

La jornada del primer día de A Todo Trigo, el evento organizado por la Federación de Acopiadores en Mar del Plata, cerró con un panel integrado por los principales semilleros del país comentando cómo ha evolucionado el mejoramiento del trigo en los últimos años.

El Ing. Lisandro González, responsable del Programa de Mejoramiento de Buck S.A. fue uno de los disertantes del panel. El especialista comentó que la empresa se centra en el mejoramiento de trigo pan y candeal, evaluando anualmente los materiales avanzados en 10 ambientes diferentes y en una red de ensayos comparativos de rendimiento que se extiende desde el NOA hasta el Sudoeste de Buenos Aires.
Sobre los resultados, González señaló que “hasta la fecha se han logrado 62 obtenciones de trigo pan y 11 de trigo candeal; hay 15 variedades en cultivo bajo el régimen de fiscalización, 4 de ellas comercializadas bajo licencia y otras dos (Caudillo y Buck Pronto) inscriptas en USA”.
Según lo comentado por González, los ensayos de mejoramiento realizados por Buck durante los últimos 25 años en La Dulce, tanto de materiales de ciclo largo como corto, han dado como resultado una tasa de aumento de 111 Kg/ha/año, partiendo la recta de regresión de los 4000 Kg/ha y llegando a más de 6600 Kg/ha, con picos cercanos a 8000 Kg/ha.
Buck también trabaja con marcadores moleculares en la incorporación de caracteres como resistencia a Royas, Fusarium, Oidio y tolerancia al brotado en precosecha, además de aspectos de calidad panadera. Una de las líneas de trabajo está orientada a la obtención de Trigo duro panificable de grano rojo y blanco de calidad 1 y 2, buscando aumentar el tenor de proteínas. Otra línea es la de Trigo blando para galletitas de grano blanco, que se nutre de germoplasma proveniente de la Universidad de Idaho y se centra en la generación y evaluación de retención de solventes y porcentaje de proteínas. La tercera línea se orienta a Trigo candeal para la industria fideera. Buck también trabaja en la resistencia a herbicidas derivados de las Imidazolinonas (tecnología Clearfield) y en la incorporación por retrocruzas de Tolerancia a los efectos nocivos provocados por el Pulgón Ruso.

Gustavo Verdojalk, gerente de mejoramiento de Nidera, presentó en A Todo Trigo las características del programa de mejoramiento de la empresa, que inició en 1997. “El objetivo principal de nuestro trabajo, y esto está muy claro, es el rendimiento. Buscamos los mejores materiales en producción con el mayor rendimiento potencial”, dijo Verdolajk.
Según el especialista de Nidera, las razones se basan en aspectos generales pero ciertos como el crecimiento mundial de la población y las perspectivas de mayor demanda y en realidades como que los productores toman decisiones teniendo en cuenta rentabilidad y productividad del cultivo.
Otro aspecto sobre el que se trabaja en el programa es la protección del rendimiento de las enfermedades y la obtención de variedades que por su calidad puedan ser comercializadas sin inconvenientes.
Cada línea de mejoramiento le lleva a la empresa entre 7 a 10 años de trabajo desde su creación hasta la salida al mercado. “Esto debemos tenerlo muy en cuenta. Los trigos del futuro se definen ahora”, dijo.
Nidera trabaja en más de 300 poblaciones por año de líneas recombinantes. Son 180 mil plantas de poblaciones segregantes. Ensayos en más de 60 localidades ubicadas en distintos ambientes del país.
 

El Ing. Agr. Rubén Miranda, del Criadero de la Asociación de Cooperativas Argentinas Coop. Ltda. (ACA), comentó que la base genética de su programa se basó en los desarrollos del técnico dinamarqués, Ing. Agr. Hans A. Olsen.
Para ACA los objetivos del programa de mejoramiento no pueden evadir lo clásico en mejoramiento vegetal: rendimiento, calidad y sanidad. Sin embargo, Miranda recalcó la importancia de la selección de materiales para ambientes semiáridos, ya que más del 35% del total producido todos los años tiene origen en ambientes con algún tipo de limitantes climáticas.
En sanidad, los esfuerzos de mejora están centrados en Royas. “Para ello aprovechamos la fuente de enroyamiento lento, o resistencia horizontal, y la utilización de marcadores moleculares”, explicó Miranda.
En la búsqueda de la calidad industrial ACA implementa dos líneas de acción: cantidad y calidad de proteínas. “Trabajamos con la variedad ACA 302 que tiene una síntesis de contenido proteico mayor respecto al resto de las variedades”, señaló el ingeniero. Además, advirtió que la selección multilocacional mejoró el peso hectolítrico y el peso de mil granos, por lo  que los nuevos trigos muestran un mayor índice de cosecha.
Por último, Miranda reconoció que “la lucha más difícil se plantea en el aspecto sanitario, ya que algunos parásitos cambian a nuevas combinaciones de virulencia difíciles de prevenir”.

En el caso del programa de mejoramiento de Don Mario, Ignacio Parodi, Gerente de trigo, explicó que “en todas las generaciones a partir de F2, la calidad es un factor a tener en cuenta en la selección; desde F4 se evalúan valores de proteína, gluten y estabilidad. Para ello disponemos de máquinas experimentales para los análisis, dado que todavía la cantidad de semilla con la que contamos es muy limitada”.
Para el caso de la roya, Don Mario identifica las razas tomando muestras de todo el país y de Uruguay y Brasil. “Con esta estrategia buscamos la selección de variedades que tengan una resistencia horizontal de planta adulta durable en el tiempo”, anticipó Parodi.
Otra parte del programa está trabajando en la selección de materiales tolerantes a diferentes tipos de estrés, como sequía y baja disponibilidad de nutrientes. “Esto permitiría la inclusión de este cultivo en nuevas zonas y además, le otorgaría una mayor estabilidad en planteos de baja tecnología”, adelantó el especialista. “Para la campaña 2006 estamos proyectando un crecimiento en el programa de mejoramiento de la empresa en un 30 % en el campo de cría y en un 50 % en las variedades a evaluar”, anunció.

A su turno, Jorge Nisi del semillero INTA, de la EEA de Marcos Juárez, señaló que su estrategia de desarrollo es complementar programas de mejoramiento genético tradicional con herramientas biotecnológicas, como marcadores moleculares, que permiten incorporar rápidamente los caracteres de sanidad y calidad en germoplasma adaptado y de alto rendimiento.
Los objetivos específicos del programa buscan elevar el potencial productivo con adaptabilidad a las diferentes condiciones agroecológicas y sistemas de producción. Asimismo, el desarrollo de germoplasma con resistencia a enfermedades y con tolerancia y/o resistencia a factores abióticos. También se busca resistencia al vuelco, desgrane y brotado en precosecha y calidad comercial e industrial para distintos usos (pan, galletitas, fideos, etc.).
“La estrategia para ejecutar el Programa de Mejoramiento de Trigo del INTA es el trabajo en red con las Estaciones Experimentales de Marcos Juárez, Pergamino, Paraná, Balcarce, Barrow, Bordenave y Sáenz Peña”, comentó Nisi.

Por su parte, Néstor Machado del Departamento Técnico del Criadero Klein S. A. comentó que el objetivo final de un programa de mejoramiento es la obtención de variedades comerciales que produzcan mejoras en el proceso de producción.
Para concretar esta tarea Machado explicó que Klein implementa un programa de cruzamientos en términos de germoplasma. Un programa de Selección de segregantes y otro de Evaluación de líneas nuevas.
Machado advirtió que “las limitaciones de la rentabilidad del negocio de semilla de trigo, como la semilla ilegal, están restringiendo la aplicación de nuevas herramientas que podrían hacer el proceso más eficiente para acelerar el aumento de rinde con nuevos genotipos en menor tiempo”. El especialista se refirió a la oportunidad de comenzar a utilizar nuevos recursos como los marcadores moleculares y la producción de doble haploides.

Otro de los integrantes del panel, Leandro Ortis de Relmó S.A., comentó que el programa de mejoramiento del semillero les ha permitido liberar cultivares de trigo pan con alto potencial de rendimiento; diversificar y ampliar la oferta de calidad panadera y desarrollar cultivares con bajos requerimientos de vernalización con adaptación a planteos de siembra directa y zonas marginales.
Según Ortis, la estrategia de mejoramiento se apoya en análisis anuales de las introducciones a la colección activa de germoplasma provenientes de Canadá, Estados Unidos, México, Brasil, Uruguay, Alemania, Francia, Suiza, China y Sudáfrica. “Se trata de avaluar en campo para determinar su adaptación, observando el potencial de rendimiento, tipo agronómico, ciclo vegetativo, altura, resistencia a enfermedades y calidad panadera” indicó.
Finalmente, Ortis señaló que paralelamente se implementa un programa de Evaluación de rendimiento de líneas avanzadas e introducciones y Mejoramiento del perfil sanitario de los cultivares.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
Share on print
Print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba

Noticias en tu email

Suscribite gratis a nuestro boletín informativo semanal de noticias agropecuarias.