El pulso de los precios de los alimentos, según el índice de la FAO

El índice de precios de los alimentos de la FAO es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios. Si bien siguió bajando en diciembre, aumentó notablemente respecto del año anterior

El índice de precios de los alimentos de la FAO consiste en el promedio de los índices de precios de cinco grupos de productos básicos ponderado con arreglo a las cuotas medias de exportación de cada uno de los grupos durante el período 2014-16. En un artículo especial publicado en el número de junio de 2020 de Perspectivas alimentarias se presentan la revisión del período de referencia para el cálculo del índice y la ampliación de su cobertura de precios, puestas en práctica a partir de julio de 2020. Los antecedentes técnicos relativos a la formulación anterior del índice se publicaron en un artículo en noviembre de 2013.

Si bien el índice de precios de los alimentos de la FAO siguió cayendo en diciembre, aumentó notablemente respecto del año anterior

El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en diciembre de 2022 en un promedio de 132,4 puntos, es decir, 2,6 puntos (un 1,9 %) menos que en noviembre, lo que representa su noveno descenso mensual consecutivo y deja el índice 1,3 puntos (un 1,0 %) por debajo de su valor de hace un año. El descenso del índice en diciembre obedeció a una acusada disminución de los precios internacionales de los aceites vegetales, junto con algunos descensos de los precios de los cereales y la carne, pero se vio contrarrestado en parte por aumentos moderados de los precios del azúcar y los productos lácteos. Sin embargo, en 2022 en conjunto, el índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en un promedio de 143,7 puntos, lo cual supone un notable aumento, de 18 puntos o del 14,3 %, respecto de 2021.

» El índice de precios de los cereales de la FAO registró en diciembre un promedio de 147,3 puntos, esto es, 2,9 puntos (un 1,9 %) menos que en noviembre, pero aun así 6,8 puntos (un 4,8 %) por encima de su valor de diciembre de 2021. Los precios de exportación del trigo cayeron en diciembre, debido a que las cosechas en curso en el hemisferio sur potenciaron la oferta y la competencia entre los exportadores siguió siendo fuerte. Los precios mundiales del maíz también descendieron desde el mes anterior, fundamentalmente a causa de la fuerte competencia del Brasil, aunque la preocupación por la sequía en la Argentina contribuyó a sostenerlos en cierta medida. Los precios mundiales del sorgo y la cebada también bajaron, influidos por el efecto indirecto de los mercados de maíz y trigo.

Por el contrario, las adquisiciones de compradores asiáticos y la apreciación de las divisas de algunos países exportadores frente al dólar de los EE.UU. hicieron que los precios internacionales del arroz aumentaran en diciembre. En 2022 en conjunto, el índice de precios de los cereales de la FAO alcanzó un nuevo máximo histórico de 154,7 puntos, es decir, 23,5 puntos (un 17,9 %) más que en 2021, valor que supera en 12,5 puntos (un 8,8 %) el promedio anual récord precedente, registrado en 2011. Los precios mundiales del maíz y el trigo alcanzaron nuevos máximos históricos en 2022, siendo sus promedios, respectivamente, un 24,8 % y un 15,6 % más elevados que los de 2021, mientras que los precios de exportación del arroz se situaron, en promedio, un 2,9 % por encima de sus niveles de 2021. El aumento del índice de precios de los cereales de la FAO en 2022 se debió a diversos factores, como las importantes perturbaciones en los mercados, el aumento de la incertidumbre, la subida de los costos de la energía y los insumos, las condiciones atmosféricas adversas en algunos de los principales países proveedores y la persistente fortaleza de la demanda mundial de alimentos.

» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en un promedio de 144,4 puntos en diciembre, esto es, 10,3 puntos (un 6,7 %) menos que en noviembre, alcanzando así su nivel más bajo desde febrero de 2021. El descenso del índice en diciembre obedeció a la bajada de las cotizaciones internacionales de los aceites de palma, soja, colza y girasol. Los precios mundiales del aceite de palma cayeron cerca de un 5 % tras una efímera recuperación el mes anterior, sobre todo a raíz de la atonía de la demanda mundial de importaciones, pese a una reducción de la producción en los principales países productores de aceite de palma como consecuencia de las excesivas precipitaciones.

Por su parte, los precios mundiales del aceite de soja sufrieron una caída pronunciada, en gran parte debido a las perspectivas favorables de crecimiento estacional de la producción en América del Sur. En cuanto a los aceites de colza y girasol, los precios internacionales cayeron, respectivamente, a causa de la abundante oferta mundial y la moderada demanda de importaciones, en particular de la Unión Europea. El descenso de los precios de los aceites minerales crudos también ejerció una presión a la baja sobre las cotizaciones mundiales de los aceites vegetales. En 2022 en conjunto, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en un promedio de 187,8 puntos, lo cual supone un aumento de 22,9 puntos (un 13,9 %) respecto de 2021 y representa un nuevo máximo histórico anual.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró en diciembre un promedio de 139,1 puntos, esto es, 1,5 puntos (un 1,1 %) más que en noviembre, registrando así un aumento tras cinco meses consecutivos de descensos y superando en 10,1 puntos (un 7,9 %) su valor de hace un año. En diciembre subieron los precios internacionales del queso, debido principalmente a una robusta demanda mundial de importaciones y una cierta escasez de disponibilidades exportables en un contexto de gran volumen de ventas internas a los sectores minorista y de los servicios, especialmente en Europa occidental.

Por el contrario, los precios internacionales de la mantequilla cayeron por sexto mes consecutivo, a consecuencia de la persistente atonía de la demanda mundial de importaciones y la disponibilidad de existencias internas suficientes para cubrir las necesidades a corto plazo. Por su parte, los precios internacionales de la leche en polvo descendieron ligeramente, ya que la bajada de los precios en Europa occidental, que obedeció principalmente a la atonía de la demanda de suministros al contado, compensó el aumento de las cotizaciones de los suministros procedentes de Oceanía, sobre todo a consecuencia de la actividad de las compras en Asia sudoriental y las fluctuaciones cambiarias. En 2022 en conjunto, el índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 142,5 puntos, lo que supone un aumento de 23,3 puntos (un 19,6 %) respecto de 2021 y representa el promedio anual más elevado registrado desde 1990. » El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en diciembre en un promedio de 113,8

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