El frigorífico ovino que tracciona la vuelta a la zona rural

La ley ovina en Entre Ríos facilitó la apertura de la industria y estimuló el financiamiento para este tipo de producción. Esto impulsó el éxodo de varias familias a la zona rural para dedicarse a la actividad.

Gracias a la ley ovina, las herramientas de financiamiento y la puesta en marcha del primer frigorífico ovino de Entre Ríos, se generaron las condiciones para que varias familias entrerrianas decidan volver a vivir al campo.

“Tuvimos dos casos de arraigo familiar a comienzo del año 2020, y que hoy están preparando su primera venta de cordero pesado para el frigorífico el próximo mes de abril. Y ahora tenemos dos casos más de retorno al campo”, explicó Ricardo Garzia, actual presidente de la Cooperativa Agropecuaria Federada de Gobernador Mansilla, entidad que se fundó en 2012 y que trabajó desde 2014 para la puesta en marcha de la primera planta en Entre Ríos para la faena de ovinos y caprinos.

Este frigorífico, que comprende los tres ciclos –faena, desposte y cortes de res, y embutido– fue habilitado a mediados de 2020 luego de seis años de intenso trabajo. El 80% de los fondos para su habilitación se consiguieron gracias a la ley ovina y el restante con el aporte privado de productores. Se faenan 100 animales diarios.

Según Garzia, la provincia de Entre Ríos tiene “una importante cultura de la actividad ovina y hoy hay herramientas para financiarse que permiten la relocalización en el ámbito rural”.

En primera persona
Hace 20 años, Griselda Demelchiori y su marido tomaron la decisión de mudarse a Gobernador Mansilla junto a sus cuatro hijos, en busca de una mejor calidad de vida. “Vivíamos en el campo y las circunstancias económicas nos llevaron a vivir a la ciudad, donde me dediqué a la docencia”, indicó.

Hoy ya jubilada, la productora explicó que su marido “siempre trabajó en el campo y al finalizar mi carrera, nos preguntamos cómo ocupar ese tiempo libre. Y se dio la oportunidad, mediante la filial de Federación Agraria de Mansilla, de conseguir el financiamiento de la ley ovina, lo que nos permitió volver a instalarnos en la zona rural”.

Hoy realizan ganadería ovina en un predio de 30 hectáreas ubicado sobre la Ruta Nº 19, que une Gobernador Mansilla con Urdinarrain, en el departamento Tala. Iniciaron con unas 50 madres y actualmente ya superan las 100. “Tenemos intenciones de crecer hacia las 200 madres”, indicó, además, destacó que la genética es un condicionante a la hora de la inversión, aunque “nos volcamos a las razas carniceras fundamentalmente para ser destinadas al frigorífico”.

«Vivir en el campo es una elección y el trabajo en familia hace más fácil el desarrollo de las actividades»

“Gracias al financiamiento pudimos invertir en la instalación de galpón, corrales, aguadas y tener una pastura adecuada para el engorde”, dijo la productora. Vivir en el campo es una elección y el trabajo en familia hace más fácil el desarrollo de todas las actividades: “Nos organizamos en familia, cada uno con sus tareas. Somos tres a cuatro personas que nos abocamos al cuidado y a la alimentación. Todo para que lleguen a un peso acorde para generar las ventas”, afirmó Demelchiori.

Ley ovina y frigorífico
La ley ovina y la puesta en marcha de la planta frigorífica fue el combo perfecto que generó alternativas para que varias familias retornen a vivir a la zona rural. “Todo es una cadena. Teníamos pocos corderos y vendíamos sólo para las fiestas. Con la instalación del frigorífico, ahora podemos generar ventas de manera continua”, sostuvo.

Desde su origen en abril de 2001, la ley 25.422 para la recuperación de la ganadería ovina presentó interesantes beneficios para aquellos productores que quisieron incrementar o iniciar sus majadas. Se buscó lograr la adecuación y modernización de los sistemas productivos ovinos, permitiendo mantener las fuentes de trabajo y la radicación rural. Hoy los integrantes de la Mesa Ovina Nacional trabajan en la prórroga y actualización de esta normativa que vence en abril próximo.

En Entre Ríos, el ovino casi había desaparecido. Según los datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en la década del 50 el rodeo provincial superaba los 3 millones de cabezas y en el año 2002 el stock apenas llegaba a los 300.000 animales. Hoy, en 2020, las cifras no oficiales dan cuenta que el stock ovino gira entorno a las 600.000 cabezas.

Producción provincial
Son marcadas las diferencias que podrían vincularse a la informalidad del sector en cuanto a su comercialización, y hay un alto porcentaje que es destinado al autoconsumo. “Necesitamos la realización de un censo que nos permita conocer con qué stock contamos en la provincia”, dijo Garzia.

La distribución territorial del rodeo se concentra principalmente en los departamentos ubicados en el centro-norte entrerriano: Federal, Feliciano, La Paz, Federación y Villaguay, con el 66% del total.

Según un informe del Inta Concepción del Uruguay, las razas que se destacan son Corriedale, Romney Marsh e Ideal, debido a que la producción principal es carne-lana; con presencia de Hampshire Down, Pampinta, Texel, Dorper. Al igual que otras provincias como Santa Fe, la producción de lana es poco relevante.

Fuente: AgroClave (www.agroclave.com.ar/)

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