Ahorrar y reutilizar agua en la industria

En el contexto de cambio climático global y de crisis hídrica sostenida de la provincia de Mendoza, el agua, hoy más que nunca, es un recurso estratégico para el desarrollo de la economía regional.

Desde INTI se trabaja en cuidar el recurso agua, usarlo de forma eficiente y optimizar los sistemas de tratamientos de efluentes para avanzar en la sostenibilidad industrial. En este marco, desde del Departamento de Producción Sustentable de la Regional Cuyo del INTI se detectó la necesidad de intervenir en la temática para colaborar junto a otras instituciones en la asistencia técnica, transferencia de conocimientos y desarrollo de nuevas tecnologías para las industrias en temas de consumo de agua y tratamiento de efluentes.

El trabajo consiste, en primera instancia, en una etapa de relevamiento general donde se estudia la legislación vigente, el proceso productivo, los caudales generados, se relevan instalaciones y se realizan diferentes muestreos para la medición y control de los parámetros exigidos por la normativa del Departamento General de Irrigación en la R778/96 referida al Régimen de control de la contaminación hídrica en la provincia de Mendoza y sus modificaciones.

En una segunda etapa, se lleva adelante la caracterización físico-química de las corrientes de aguas y parámetros de control. Posteriormente, se inician los ensayos de tratabilidad que permitirán a nivel piloto establecer qué procesos y operaciones son adecuados para un tratamiento, se realizan tratamientos físicos, físico-químicos y biológicos. Finalizadas estas etapas, se realizan propuestas de mejora para la optimización de los procesos productivos, del funcionamiento de las plantas de tratamiento de efluentes y su operación, tarea que llevan a cabo los ingenieros Cristina Baigorria y Pablo Cerutti del Departamento de Producción Sustentable del Centro INTI Cuyo.

La función de las plantas de tratamiento de efluentes es adecuar las características físicas químicas y biológicas del líquido residual a las establecidas por la normativa correspondiente, es decir que estos efluentes puedan ser reutilizados produciendo el menor impacto posible en la contaminación o degradación de las aguas tanto, superficiales como subterráneas, para sus futuros usos.

Actualmente, el INTI está trabajando junto a instituciones, asociaciones y cooperativas del sector vitivinícola en temas vinculados al desarrollo de nuevas prácticas para lograr la disminución del uso de sustancias e insumos contaminantes, como soda cáustica y ácidos, causantes de problemas en los parámetros de vuelco de efluentes por el gran aporte de conductividad que realizan; y en la asistencia para la optimización del diseño y operación de plantas de tratamiento de efluentes.

“Resulta importante destacar que, muchas veces para la mejora del tratamiento de los efluentes industriales, gran parte de la solución esta puertas adentro de la industria, de manera de disminuir la contaminación directamente desde su generación”, comentó la ingeniera, Natalia Vanin, responsable del Departamento de Producción Sustentable del Centro INTI Cuyo.

Trabajo colaborativo con Irrigación

El Departamento General de Irrigación abordó la modificación de la resolución R778/96 HTA con la necesidad de adaptar y actualizar conceptos en función de nuevas figuras jurídicas y tecnologías disponibles que puedan implementarse para avanzar en procesos de mejora continua, lo que implica una revisión y adaptación permanente a nuevos requerimientos que se presenten en el tiempo.

Durante el proceso de estudio de las modificaciones, desde el INTI se participó, junto a otras instituciones, en talleres de trabajo con el fin de ir detectando estas nuevas necesidades de adaptación. “Desde nuestra área, participamos en distintas instancias de trabajo que se realizó para llegar a la nueva resolución, finalmente elaboramos un informe que apuntaba a realizar una comparativa de las modificaciones realizadas” comentó Vanin.

¿Por qué la producción sostenible agrega valor?

El valor agregado se obtiene a partir de la optimización y uso eficiente de las materias primas e insumos utilizados en el proceso de elaboración, lo cual tiene un impacto sobre el costo de elaboración por producto, sumado a esto están los ahorros obtenidos por evitar multas recibidas por mal tratamiento de las aguas residuales y por la disminución de los costos asociados a la disposición final de los residuos industriales.

Actualmente, existe la tendencia de los consumidores, sobre todo en los más jóvenes, de buscar productos de origen natural, con trazabilidad en cuanto a sus componentes, materias primas y métodos de fabricación. A su vez, toman consciencia del impacto ambiental que se genera durante el proceso de fabricación de los productos.

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