Señales de China para el mercado agrícola argentino
Enrique Erize, de Novitas SA, consideró que las recientes propuestas encuadradas en la reforma agraria del gigante asiático no afectarían a priori las condiciones entre ambos mercados para el 2009.
Distando de otros análisis que avecinan un panorama perjudicial para el desarrollo de la producción primaria en Argentina en su relación con China, el consultor y vicepresidente de Novitas SA, Enrique Erize, consideró que las recientes propuestas encuadradas en la reforma agraria del gigante asiático no afectarían a priori las condiciones entre ambos mercados para el 2009.
La afirmación de Erize se contrapone a muchos análisis que imaginan una situación desfavorable para el contexto productivo argentino entorno a su relación comercial-productiva con China, y ello marcado por medidas legales, más precisamente una reforma agrícola en el país asiático, directamente vinculada al crecimiento de la producción, lo cual fue uno de los puntos más destacados en el análisis de mercados granarios que brindó el especialista en la ciudad de Bell Ville, en el marco de una conferencia organizada por el estudio local Carassai y Asociados, durante el mes de noviembre.
“El avance de la reforma de desarrollo rural que se autorizó en China propone, en uno de sus ítems, cambios en el régimen de propiedad de la tierra. Esto significa que el productor, que podía alquilar su hectárea a otro chino, ahora puede alquilar la hectárea a un extranjero, a una empresa, a un pool de siembra; y así como un chino le puede alquilar su hectárea a una determinada empresa, 1.000 chinos le pueden alquilar la hectárea a esa misma empresa si es el mejor postor que tienen. También la reforma menciona que los productores pueden vender el certificado (no el título de propiedad que el Estado le otorgó para trabajar esa tierra), y ésa es la novedad. Los chinos pueden vender el uso de su hectárea a cualquiera”, detalló Erize.
Al mismo tiempo profundizó: “Esto fue analizado como que se va a llegar a un aumento de la productividad si se instalan los pooles de siembra allí, supuestamente porque irían a aumentar considerablemente los rindes de los principales granos que ellos consumen. Pero eso no es tan así, porque si bien se pueden lograr mejoras productivas considerables en la producción de soja y maíz, en trigo, por ejemplo, el rinde en China es de 4.000 kilos/ha, en comparación a los 2.600 kilos/ha promedio de Argentina; y 2.800 kilos/ha norteamericanos, y esta diferencia se da porque allí todos trabajan con genética similares, y al disponer cada uno de una breve parcela, de 1 hectárea generalmente, la producción se convierte en una artesanía, porque están todo el año para trabajar solo una hectárea, toda una familia, y eso no se va a poder mejorar fácilmente, o por lo menos en pocos años”.
El fondo de la reforma Argumentando parte de las intenciones de la reforma agraria realizada por China, el consultor se encargó de profundizar y detallar otros aspectos de la misma que, en contraposición a los efectos negativos que podría trasladar a países exportadores como Argentina la nueva disposición de aumentar la producción, el consumo del país estaría aumentando más que su escala productiva.
“Al aplicar la reforma, decidieron simultáneamente que estará prohibido urbanizar tierras agrícolas, por lo que se estarían creando alrededor de 100 ciudades nuevas para albergar a estos inmigrantes que dejen el campo; y en este contexto el objetivo de fondo es el de duplicar el ingreso de los campesinos. Lejos de ser un factor bajista para mercado de granos, es un factor alcista; porque hoy tienen 1.300 millones de habitantes, que ganan U$S 2.000 promedio por año, pero hay 900 millones de campesinos que ganan un dólar por día, y con eso viven; por eso quieren duplicar el ingreso percápita. Está probado que la gente que va del campo a la ciudad cambia su dieta, sus hábitos de alimentación, y mejora el consumo de proteínas. Entonces el objetivo apunta a duplicar el ingreso de sus habitantes, sin perder superficie, tratando de mejorar la productividad; pero mucho más importante va a ser el aumento del consumo, que en definitiva es lo que busca el Estado chino”, explicó el especialista.
Mercado de granos a futuro Erize se encargó de trazar también, en el marco de la jornada, un panorama del mercado de granos a futuro. “Dado que los silos de maíz, trigo y soja están llenos en el norte del continente, la plaza de comercialización estará bastante tranquila durante estos meses. Creo que cuando llegue abril y mayo la historia va a ser otra; ahí empieza a jugar el nerviosismo porque el mundo tiene que volver a producir, y la soja se consume durante todo el año, y la cosecha sudamericana de soja es el otro 50% de la producción mundial. En cuanto al trigo y el maíz, la historia es distinta, porque son de alto componente de consumo interno en Argentina. El gobierno interviene en este mercado, divorciando los precios locales de los internacionales. Este nuevo año va a ser peor aun, porque la cosecha de estos granos es muy chica, y hacia este tipo de intervención fuerte también se va en el maíz, porque ha crecido mucho su consumo en Argentina y la producción el año que viene va a ser menor, por el clima que ha acompañado menos y porque se ha sembrado menos. Ésta mala señal significa que el gobierno va a estar cerrando registros de exportación en varios meses del año”, detalló.
Por otra parte, se refirió a que los biocombustibles no estarían afectando al mercado. “La llamada fiebre de los biocombustibles va a jugar también como factor alcista. Más allá de que el petróleo baje, el uso de maíz para etanol en EE.UU es una ley; y en Europa también el uso de biocombustibles para mezclar con derivados del petróleo en el segmento de combustibles es una ley, con lo cual difícilmente la demanda por esa razón caiga”.