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Lavandas de las Sierras fue uno de los primeros clientes de Argencert, la certificadora orgánica más antigua de Argentina. Leony Staudt, es fundadora de la empresa, y relató los comienzos de la misma.
Descendiente de una de las antiguas familias rurales Argentinas, recibía con las suaves brisas de la ondulante y verde campiña del sur de la provincia de Buenos Aires, los fragantes efluvios de las cercanas plantaciones de lavanda que constituían la base de la conocida colonia Lavanda Atkinsons, cultivada en el favorable clima Mediterráneo de la zona, con gran amplitud térmica, y altitud favorable.
En el caso de las producciones orgánicas de Lavandas de las Sierras, además de lo incontaminado del pacífico aire serrano, cuenta con la ventaja de la pureza de sus aguas, ya que en la misma propiedad de 6.000 hectáreas – dedicada a la agricultura y ganadería – nace el arroyo “El Pantanoso” que dio origen al nombre del campo.
Importadas de Francia llegaron en el año 89 las primeras variedades de lavanda y lavandín que, a pesar de los comprensibles errores de una empresa dedicada a una nueva producción, entonces no tradicional, se adaptaron maravillosamente al entorno. Fue un período de prueba y error hasta que en el año 1993, definitivamente encaminados los nuevos cultivos, comenzó la certificación orgánica a las plantaciones de lavanda por Argencert, complementadas luego con el cultivo de una amplia variedad de hierbas aromáticas y medicinales.
Además de la intensa investigación agronómica para definir las variedades mejor adaptadas al entorno y establecer las condiciones óptimas de producción, esa primera etapa necesitó de la adaptación de las técnicas y maquinaria para el trabajo de los cultivos y de la cosecha eficiente y limpia exigida por la calidad orgánica de las plantas y del producto de recolección, trabajo de desarrollo por parte del esposo de la Sra. Staudt, el Ing. Bertrand Laxague.
Acto seguido debieron desarrollarse las técnicas de procesado de las hierbas con la instalación de hornos especiales que permiten el secado y la maquinaria de envasado que mantienen intactas las características de aroma, color y otras propiedades organolépticas y farmacológicas, así como el manejo de las tiernas partes vegetales hasta completar el envasado de un producto que cumple ampliamente con las estrictas exigencias orgánicas para la exportación.
Los inicios comerciales fueron bastante duros. A partir de la participación en las primeras exposiciones agrícolas y ganaderas de La Rural en Buenos Aires en el pabellón de Francia, se comenzó a tomar parte de exposiciones internacionales como la Sial de París, Anuga en Alemania, y finalmente en BioFach, primero en Frankfurt y últimamente en Nüremberg, la mayor y más representativa exposición orgánica del mundo. Debe mencionarse el apoyo recibido del PROMEX en las primeras etapas, y luego de la Fundación ExportAR de la Cancillería Argentina.
La primera exportación se realizó a una empresa importadora de Holanda en el año 1994. Tenemos que reconocer que fue este un logro extraordinario, teniendo en cuenta el poco conocimiento que se tenía en ese entonces de Argentina como productor orgánico de primera línea. Hoy, luego de una década y media de trabajo serio y responsable de empresas orgánicas como Lavandas de las Sierras y del meritorio trabajo de control de certificadoras Argentinas como Argencert que, respaldada por una acción de normalización y supervisión del Senasa, y reconocida en primer lugar por la Unión Europea, y luego por el resto del mundo, y el esfuerzo de la Cancillería, el país es conocido como uno de los principales y más serios productores y exportadores de productos orgánicos del mundo.
Así, pues, después de aquel primer y trascendente logro (ver fotos), y gracias a una acción constante de promoción internacional, una de cuyas reconocidas virtudes fue y sigue siendo la continua participación personal de los máximos responsables de la empresa, Lavandas de las Sierras llega con sus reconocidos productos a un sinnúmero de países del mundo como EEUU, Canadá, Alemania, Francia, Suiza, Inglaterra, España y otros menos habituales como Sud África, Eslovenia y hasta Taiwan en el lejano Oriente.
Lavandas de las Sierras produce también en Paraguay, igualmente certificada por Argencert, productos como cedrón, cáscaras de cítricos, lemongrass, etc. Estas aromáticas se utilizan mucho para su empleo en la elaboración de tés y licorería. Y también la guaranítica stevia (Stevia rebaudiana), hoy producto estrella en el mundo por su cualidad de edulcorante natural aceptado en los distintos países productores de alimentos y bebidas de bajas calorías.
Preguntamos a la Sra. Staudt por el mercado interno y nos respondió que, lamentablemente, no cuenta con la deseable estructura y enfoque necesario para manejar en forma seria y responsable volúmenes de un producto tan especial. Luego de experiencias poco felices, la actividad se volcó casi exclusivamente a la exportación, actividad que absorbe el 90% de su producción, una producción que no alcanza a satisfacer la demanda de algunos de los productos aromáticos estrella en el mundo, como la lavanda.
Esto hace que la empresa esté buscando establecer grupos de productores con pequeñas superficies en otras regiones del país como, por ejemplo, la provincia de Mendoza y quizás también San Luis, productores que estén a la búsqueda de una producción rentable y acepten producir bajo condiciones orgánicas estos delicados productos. Les ofrecen provisión de asesoramiento y material de cultivo y, mediante contratos largos de producción, les aseguran la compra de la producción en condiciones previamente acordadas.
Pero no es tan frecuente encontrar quienes estén dispuestos a trabajar bajo estas condiciones en un país donde ciertos monocultivos hoy de moda dan menos trabajo, y donde las dádivas de políticas facilistas no exigen cansarse para sobrevivir. Argencert se siente profundamente honrada por la confianza de clientes como Lavandas de las Sierras - hoy amigos más que clientes - y se enorgullece en respaldar con su certificación orgánica, acreditada en los principales mercados del mundo, la labor constante de todo el grupo humano de “El Pantanoso” y sus esfuerzos de producción y exportación. ARGENCERT augura a Lavandas de las Sierras que continúen los tan merecidos éxitos en beneficio de la empresa, sus fundadores, y el mayor prestigio de la producción orgánica Argentina en el Mundo.
Fuente: ArgeNews |